lunes, 24 de junio de 2013

Su estilo

Ella está enamorada. Mira sus fotos todo el tiempo. Le escribe frases dulces. Repite lo que él dice, y cada vez que tiene la oportunidad (si es que la tiene), lo besa, lo abraza y no lo deja de mirar. Le hace regalos que, honestamente, no sirven de nada, pero le da el "toque tierno". Y así él no le preste atención, ella está bien, y si se da de esa manera, ella es feliz. Ese desencuentro amoroso la hace feliz.

Pero cuando aparece alguien más se rompe ese equilibrio que solo ella entiende:

Él está enamorado de ella. Mira sus fotos todo el día. La busca. Repite lo que ella dice, como si fuera su propia opinión. Le escribe cartas. La invita a salir. Cada vez que tiene oportunidad la mira, la abraza, le dice lo mucho que le gusta y no la deja de mirar. Le tira palos, le dice que la extraña, en fin, le habla. Y ella no es feliz. No, no lo es. Le molestan sus palabras, sus miradas, sus abrazos. Lo prefiere lejos y callado. No le gustan sus regalos y se asusta de solo escuchar su nombre. No lo quiere ver.

Sus allegados llaman a esto "ser estúpida", ella lo llama "su estilo".

martes, 11 de junio de 2013

Falla

Se dice que cuando uno está enamorado no hace más que pensar en esa persona y en su cabeza gira y gira su nombre sin parar hasta enloquecerte. Pero qué raro es esto, porque no la amo, ni si quiera la conozco y sin embargo ahí está... Sofía.

jueves, 23 de mayo de 2013

Volvieron

Los triangulitos a la pantalla de su pc. Los testamentos que estamos cansados de leer. Los nudos en el estómago, garganta, cabeza. Los interrogantes a las tres de la mañana. Los desvelos. Las caminatas largas con los pies helados. Los capuccinos calentitos en la cama. Los sábados a la noche de película. También volvió el bigote, la barba. Los ojos tristes, rojos. Los colchones sin la sábana de abajo. Las botellas de agua al costado de la cama. El pato al lado de la almohada. Los mensajes de texto. El sarcasmo. Pero no, no volvieron muchos otros: las manos juntas, las miradas cómplices, los abrazos infinitos, los "conectate, tengo algo que contarte YA", las meriendas de verano, las risas exageradas en los colectivos, las cosquillas, la sonrisa "D". La foto en el placard? No. tampoco volvió.