domingo, 24 de abril de 2016

El gato no lo soportó

Que es domingo, principalmente. Es domingo de otoño y no cambia nada. Nada ha dejado de cambiar.
Que empiezas a pensar en cosas que antes no pensabas, te pones profundo y te das cuenta de otras.
Que te diste cuenta de que estas sola -no te escribe ni tu vieja- y además estas aburrida.
Frío, domingo, soledad y aburrimiento; la receta perfecta para una muerte de 24 horas.
Que sabes que mañana deja de ser domingo, pero empieza la semana y odias los lunes. Uf!
Que es bueno saber que nunca se está tan mal, que siempre se puede estar peor.
Que no queda mas remedio que no tomarlo. Que mate tranquilo.
Que no existe nada mas tóxico que el propio pensamiento, cuando ya no quieres pensar más.

Que mañana es otro día, aunque estés cansado y no quieras más. Mañana es otro día, y para bien o para mal: todo vuelve a empezar.

viernes, 15 de abril de 2016

El sentido

"Te doy las gracias por haber aparecido en mi vida, gracias al destino por haberte conocido, pero sobre todo, gracias por haberte hecho a un lado"

Quizás la vida se trata de eso, de entender que no estamos listos para lo que viene. Nunca lo vamos a estar.

Es probable que dentro de unos años lea estas líneas y la misma experiencia del paso del tiempo me haga reír de lo que hoy pienso, pero creo que la vida es un camino de aprendizaje constante, inalcanzable final. El conocimiento es infinito.

Cuesta aceptarlo, mucho. La insatisfacción de los ansiosos es la peor enemiga de las almas perdidas que todavía buscan cosas nuevas y no paran (no paran) de rumbear.

Ya no saben qué más hacer, siempre quieren más. Un poco por aquí, otro poco por allá, y sin embargo, aquel espacio vacío de sentido sigue igual: vacío.

No lo llenan las sonrisas, las carcajadas, los buenos deseos de ajenos, las mentiras del que envidia, o el amor de tu mamá. Lamentablemente sólo se llena de incertidumbre y dudas. Porque no sabes qué es lo que va a pasar, por lo tanto no se sabe a qué o quién nos vamos a enfrentar más adelante.

Otros dicen que hay que dejar de pensar en lo que viene y vivir el presente, como si vivir fuese una cuestión de respirar y sólo parpadear. “La vida te pasa en un abrir y cerrar de ojos”, y vos no quieres mirar. ¿Entonces?

La palabra “futuro” esconde misterios que nadie nunca va a poder anticipar, porque aunque suene obvio, nadie lo ha vivido. Y aunque haya algunos soberbios que se llenen de orgullo al refregarte en la cara un “yo te avisé”, nunca fue seguro. Todo pudo ser distinto, pero de igual manera nadie nunca va a saber.

Ni hablemos del pasado, ese que está presente para recordar lo que no hay que repetir. El que enseña. ¿De qué nos sirve mirar el pasado si cometemos los mismos errores en el presente y encima después pretendemos un futuro diferente?

Juegos de palabras que sólo tienen lugar porque el tiempo lo permite, porque es eterno. Porque no tiene principio ni final. Los jugadores sí, y todos vamos a morir sin saber cómo jugar.

Lástima de aquel que se crea un buen jugador. Que alguien le avise que él también es mortal, y que el azar nunca se cansa de sorprender al que más seguro cree que está.

Lourdes