viernes, 20 de enero de 2023

Aldo

Ella
Dice que han pasado casi 40 años, “una vida”, que lo superó hace mucho tiempo.

Dice que tuvo otros amores, que “uno tiene que seguir”, que todo pasa.

Que se casó, se separó, se volvió a juntar, se volvió a separar.

Que rechazó no sabe cuántas citas
Se mudó tres veces

Pasó por el quirófano unas diez veces
Tocó el cielo con un dedo, y volvió.

Que ya no recuerda su rostro. Ni el tono de su voz

Y todo el válido, por supuesto. 
Cada uno duela a su manera.

Y no hablo de la muerte, sino del final de un vínculo.
Pero no así, el final del amor.

Sin embargo, su cara no dijo lo mismo que su boca
Ay, si la hubiesen visto, 

Cuando escuchó que había muerto
Que ya no compartían lo unico que los unía: este plano

Que ya se había ido y sólo queda el recuerdo de lo que fue

Y que nadie nunca va a poder borrar
Su gran amor, el único:
Aldo.

El amor amor de verdad no se termina, se transforma. 

jueves, 22 de septiembre de 2022

It's happenin again

Mediodía de febrero, 2013. Ella gritaba, él le respondía de la misma manera. Yo estaba en el medio, escuchando en un silencio tan cómodo como caminar descalzo por brasas.
Entre gritos, él se fue y yo me fui detrás. Nunca dejé de sentir esa incomodidad. Pero me fui.
Una niña corriendo detrás de la furia que hasta ese momento no había conocido, intentando calmar a otros, aún cuando por dentro todo era caos en mí. Buscando dar al otro lo que no tenía ni yo misma.
Fracasé, por supuesto. Pero el tiempo es sabio y me demostró que es cierto que todo vuelve en este círculo infinito, y sí tenemos la posibilidad de no repetir errores. Las segundas oportunidades existen.

Mediodía de un septiembre frío, nueve años después. Otra mujer gritaba, otro hombre respondía de la misma manera y yo estaba en el medio, escuchando en silencio otra vez. Pero está vez no estaba sola: tenía un espejo pequeño temblando de miedo, como yo en esa misma situación nueve años atrás.
Entre gritos, me fui con mi espejo y no dudé ni me detuve, a pesar de sentir una vez más esa incomodidad de caminar descalzo sobre brasas. No paré.
No paré porque en esta vuelta del círculo no elijo ser quien se vea en el espejo, sino al revés, busco ser yo el reflejo, y ya no hay tiempo ni espacio ni lugar para volver atrás, para tener miedo, para intentar calmar tormentas que no me pertenecen.

El tiempo sigue pasando y tengo toda una vida para aprender junto al espejo. Pero volver al pasado, jamás.

martes, 5 de julio de 2022

Sí pero no

Cuando creí que era algo nuevo, me di cuenta de que esto a mí ya me había pasado. No era la gran cosa, el gran problema, ni tampoco valía el insomnio el análisis en profundidad. Estar ante alguien que no siente lo mismo; solo siente. Y sabemos ya, después de tantos años de terapia, que el sentimiento no se explica, ni se mide; se demuestra. Y no había ninguna demostración que me bastara. 

“Simplemente no me quiere”, hubiese pensado antes. Hoy entiendo que no, simplemente no estamos en la misma sintonía. Coincidimos, sí, pero no.

Entonces, ¿qué hago con este huracán que me transforma cada vez que estamos cerca? Debería desprenderme de esa figura ideal que yo misma inventé para entretenerme. No sos vos, soy yo. Me estoy haciendo mal, otra vez.


“¿Podemos volver a vernos? Avísame”

*enviado a Psico.