jueves, 8 de enero de 2015

Adieu! Bye Bye!

Llegó el día. Mierda, cómo se hizo esperar, no? Después de tanto tiempo, de tanto llorar, tanta vuelta, tantos problemas, tantas idas y vueltas, al fin llegó el momento de partir.

Me invaden un millón de emociones: ansiedad, miedo, alegría, euforia, pero sobre todo esperanza.

El destino hizo de las suyas, unas vez mas, se me cagó de risa en la cara desde que empecé el año. Le encanta verme muy feliz cerca del final, y disfruta más hacerme sufrir cuando todo parece ganado. Me hace entender, de una vez por todas, que no hay que cantar victoria antes de tiempo, pero termina dándome lo que merezco, sea para bien o para mal, y en esta ocasión me dio todo lo bueno que después de todo lo que pasé creo que lo tengo muy merecido. Humildad ante todo, pero hay que ser realistas: lo merezco.

Lo merezco porque hace años sueño con ese lugar tan maravilloso, por este viaje, en realidad. Sueño con todo lo que implica el viaje que estoy por hacer. Ir con un grupo hermoso de gente linda que sueña lo mismo que yo, locos que nos entendemos y pretendemos cumplir nuestro sueño cueste lo que cueste. Locos a los que el destino tambien estuvo poniendo a prueba este ultimo tiempo pero aqui estamos, a horas de partir, cargados no sólo de mochilas y mas mochilas, sino de ilusiones. Gracias, destino, por haber puesto a esas personitas en mi camino.

Voy en busca de eso que uno nunca deja de buscar: paz. Quiero volver a sentir esa paz que encuentro en el silencio entre las montañas, en el cantar de los pajaros, en el sonido del agua corriendo por el río. Frase que no me canso nunca de decir porque para mí la paz está ahí, en la armonía de esas tres cosas. Despues de todo un año cargado de cosas buenas y no tan buenas uno necesita ese descanso, ese receso espiritual que estamos por tomarnos, para volver cargados de muchas buenas vibras y sobre todo de energía positiva para tener el valor y la fuerza para afrontar otro largo año.

Ojala pudieran entender la alegría que siente mi alma al saber que va a ser libre una vez mas, aunque sea por unos días.

Gracias a toda la gente que me ayudó a llegar a estas instancias. A la gente buena que no hace mas que deseas buenas cosas, y a la gente no tan buena tambien, porque son mi motivación para lo que no voy a ser (ni hacer) nunca.

En fin, gracias al destino por dejarme vivir todo esto, por fin, a pesar de todo. Estoy a punto de cumplir mi sueño. No pido más. Dejenme ir y ser feliz.

Los veo a la vuelta!

NOA - BOLIVIA - PERÚ

Lourdes Marisol

jueves, 25 de diciembre de 2014

Buena noche

Ayer era un día como cualquiera, pero decidí darle una oportunidad mas a mi paciencia y al darme cuenta de que mi camino era la locura o la resignación, decidí hacer catarsis, así dormir en paz.

Decime...

Qué sabes vos de amor? Si toda tu vida te la pasaste sin decir nada. No hablas no opinas, gritas y críticas para después esconderte como la rata cobarde que sos.
Qué sabes vos lo que es el amor, si nunca hiciste nada por los demás, siempre buscando tu propio bienestar, nunca nada te importó. Siempre fuiste un egoísta que a cada problema le encontraba la salida más fácil y, según vos, la mejor: te ibas.
Vives creyendo que escapando vas a ser feliz, pero no te das cuenta que el mundo te va a quedar chico porque a donde sea que vayas haces las cosas mal y no te haces cargo. Irte no es la salida. No lo fue hace dos años, no lo es hoy y no va a ser dentro de mil años.
Vos no vas a ser feliz nunca porque sos un pelotudo. Eso es todo lo que tengo para argumentar. No entiendes el sentimiento ajeno ni disfrutas la alegría de los demas, ni compartes tus (pocos) logros con los pocos mugrosos que eliges de "amigos". Te va a ir mal.
Salí de la oscuridad, parate al sol un ratito y sacate un poco al menos de los mil kilos de ego que tienes encima, porque vas a quedar todavía más sólo de lo que ya estas, y no va a haber amigo que comparta una cerveza, ni una mina que te ayude en la cama ni familia que te aguante. Aprende a aceptar tus errores y a hacerte cargo de ellos. Negando y escapando, lamento informarte, no vas a llegar a ningún lado.

Feliz navidad, Bob.

viernes, 12 de diciembre de 2014

La foto

Para qué se sacan las fotos? Para congelar un momento, para que dentro de mucho tiempo uno pueda verla y sonreír o querer romper todo, o para publicarla en alguna red social y que todo el mundo la vea?
A veces a uno le gusta subir fotos de todo lo que toca o hace, todo el tiempo, pero hay temas en particular sobre lo que le gustaba fotografiar y lo guardaba para sí. Compartir momentos con esa persona era una situación especial, no sabía cuándo se iba a repetir, así que decidía sacar fotos, con disimulo, a todo a su alrededor, incluso a X.
A la casa, a los muebles, a la tv, a sus mascotas, a la habitación, a X haciendo cualquier cosa. Todo. Y nada. Porque nadie debía ver esas fotos.
Por su parte, X también tomaba fotos, aunque era mas selectivo en cuanto a tema, y por supuesto también quedaba ahí. A los dos les gustaba hacerlo, y quedaba entre ellos, siempre.
Era extraño el detalle de saber que a pesar de haber varias fotos, ninguna era la clásica foto cachete con cachete y dientes relucientes. No tenían fotos juntos. Ninguna.
A ninguno de los dos parecía interesarles una foto así, quizás por el miedo a que ya sabemos quién la publique, o porque una foto así significa algo, y en esa relación sólo había nada. En fin.
Una mañana, entre fotos, besos, tirones de pelo y golpes contra la pared, X capturó el momento con su cámara: el beso. Un simple apasionado beso que pasó a ser el beso tan solo por haber sido fotografiado. Los dos quedaron sorprendidos, mirándose en silencio, casi sin entender nada, hasta que la pasión les ganó de nuevo. Sin embargo, cuando todo pasó, ambos sabían de la existencia de esa foto y lo peor: por qué la sacó?
También sabían que esa foto iba a quedar ahí, entre ellos, como todo, pero seguía siendo motivo de duda cada vez que lo pensaba.
Nadie vio ese beso, ni nadie lo verá. Tampoco su protagonista.
No llegó a ninguna conclusión, porque sabe que no hay nada, ni dónde buscar, pero espera con ansias el próximo encuentro para ver qué fotografiar y sorprenderse al ver lo que pueda llegar a interesarle a X, con su cámara en mano.

Marisol