sábado, 12 de abril de 2014

Un impulso, para Lourdes

Lo que pasa es que en mi mente hay unas cicatrices viejas que ya sean zurcido de lo mejor, reabrirlas sería un terrible error, un tremendo dolor. No lo aceptaría, inclinaría mi vida al alcohol, en principio; pero de ese que nos hace arde hasta el alma, emborrachándonos de canciones y poesías tristes y nos halla al otro día resaqueados de nostalgias, vomitando frases y oraciones que le lloran al amor; pero eso sí: cicatriza hasta las más profundas lágrimas.
Continuando con los días, le seguirían unos 19 días y 500 noches de sólo pensar: pensar en cómo dejar de recordar lo que tengo que olvidar, pensar estrategias rutinarias para escaparle a la memoria, dejar que los ojos se entretengan con otros rostros, otras escenas, en constante memoria RAM; pensar en pensamientos que piensan pensamientos ajenos, pensando que se le puede agregar algún propio pensar... En fin, pensar hasta hartar.
Por último y la más extensa pero revitalizadora etapa es la de transmutar: irse de la antigua piel, zafar, transformar el gusano pensamiento en una hermosa mariposa sentimental, reencontrarse con la esencia (inocencia), regresar al estatus natural, abrazarse con nuestro interior, dejando que nos inunde, como antes de anteayer, lo hermoso que es volver a ser.
P/D: Y si alguna vez te vas, vuelve la rueda a girar y yo acudiría a ese alcohol sanador otra vez...

"El chino"

lunes, 10 de marzo de 2014

En mi limbo

Qué barato decir que es extraño no tocarte y sentirte hoy aquí

Y aquí voy, de nuevo. Como siempre, volviendo a caer en el error de pensarte otra vez.
Escucho la voz, la melodía y la poesía que inevitablemente me hacen volver en el tiempo y recordar a la persona que eras.
Volver a pensar en ese chico que pasaba horas escuchando música, esa musica, en una pc.
El que me pasaba las canciones que le gustaban, las que hoy escucho con total melancolía, recordandote.
El gordito cachetón que me hacía cosquillas a las tres de la mañana para correrme de la cama.
El inocente, el que se reía.
El bueno.
El que yo amaba.

Qué feo es comparar a ese chico que quise tanto con el que sos ahora. Hoy sos diferente y no te culpo, porque todos cambiamos, yo tambien cambie. Pero de ese chico que eras no te quedó absolutamente nada.
Hoy sos el que no escucha.
El que grita.
El que golpea todo a su alrededor.
El que ignora.
El oscuro.
El que hace cosas que no debería.
El que no quiere, ni siente.
El egoísta.
El malo.

Sí, hoy yo te veo así, como el hombre malo de los cuentos.
Dónde está esa sonrisa de antes? Se fueron con tus rulos, hace un par de años.

Trato de entenderte, los golpes de la vida hacen cambiar rotundamente el pensar y vivir de alguien, pero a vos esa falta de ejemplo te dio la llave a la autodestrucción. Te estás matando y lo sabes. Te alejaste de todos los que te queríamos, perdiste a la gente que te valoraba por lo que eras y te pasaste al otro bando. Donde están los que no piensan en un futuro, y si lo hacen, no pasan de solo pensarlo. Donde están los que no tienen noción del tiempo, no diferencian el día de la noche, siempre con un vaso o un porro en la mano. Perdiste tu esencia, esa esencia que hacía que te quieran, que yo te quiera. Perdiste tu lugar en mi vida y en la de muchas otras personas mas. Te crees libre, pero estás encerrado en ese mundo solitario lleno de humo y gente falsa que no va a estar cuando mas los necesites. Perdiste mas de lo que ganaste. Perdiste amigos, perdiste familia, perdiste kilos, perdiste un amor, perdiste compañía, atención, respeto.

Y ahí me doy cuenta de que aunque todavía me inspires, nada gano con seguir pensándote, mas que frustrarme y sentirme culpable por no haber podido hacer nada por recuperar lo poco que quedaba de tu antiguo "vos".
En qué te has convertido, mi amor? Ya no te miro, pero si lo haría no te reconocería.

Entra la duda, ¿la vida te hizo cambiar, o en realidad nunca te había terminado de conocer?


Lourdes

lunes, 17 de febrero de 2014

Desamor

Se que vas a estar muy bien sin mi. Sos un fantasma. Y se con toda certeza y seguridad que yo voy a estar muy bien sin vos.
Pero en cierto modo, parte de mí te extraña.
Parte de mi te necesita para alimentar mi hambre de drama. Mi hambre masoquista. Soy hija de Becquer, vivo del desamor y vos sos mi mas grande desamor! Cómo dejarte ir si sos mi inspiracion?! Ya no sos el que un dia me enamoró, estas lejos de ser el hombre con el que quería vivir mi vida, pero sigue siendo motivo suficiente para inspirarme.
Ya no nos amamos. Ni siquiera se si nos queremos, pero te necesito. Te necesito para plasmar mi inspiración, mi descontento, mi naturaleza, mi desamor.

Marisol